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MALAWI: EL CICLO DE HAMBRE SEVERA

Las crisis climáticas, las plagas y la poca variedad en los cultivos provocan falta de alimentos en este país africano donde muchos niños y niñas se enferman y mueren antes de los 5 años como consecuencia de la malnutrición.

Desarrollamos proyectos en Malawi para romper el ciclo de pobreza y malnutrición y queremos seguir haciéndolo. ¿Nos ayudás?

Gracias a personas como vos estamos cambiando la situación

Con el apoyo que estamos dando al trabajo que se hace en las diferentes comunidades de Malawi, estamos consiguiendo reducir el riesgo de desnutrición infantil. 

Hemos constatado que el retraso del crecimiento infantil ha descendido del 39% al 35%. Y el número de personas por debajo del nivel mínimo de consumo de una dieta equilibrada se ha reducido del 68% al 47%.

Además, cada vez más familias aplican una dieta alimentaria más rica en nutrientes: la diversidad dietética ha aumentado del 32 al 53%, y el número de hogares que se dedican a la producción de cultivos diversos ha aumentado del 26% al 37%.

 

Te preguntarás "¿cómo lo están logrando?"

Dándoles semillas para hacer crecer sus huertas, diversificar sus cultivos y mejorar su alimentación.

Ofreciéndoles formaciones sobre hábitos nutricionales para mejorar su dieta.

Implementando sistemas de riego con energía solar que aumentan el rendimiento agrícola.

Las mujeres de Malawi están rompiendo con el ciclo de la pobreza y la desnutrición

Te presentamos a Zelesi, una mujer de 30 años, madre de cuatro hijos que vive con su marido en Lilongüe. Su hija pequeña estuvo enferma, tuvo problemas de desarrollo y pudo haber muerto debido a la malnutrición. Gracias a que Zelesi comenzó a formar parte del programa de educación nutricional y del grupo de apoyo de madres de su comunidad promovido por Oxfam, aprendió la importancia de diversificar sus cultivos y obtuvo nociones nutricionales que aplicó a su huerta. Consiguió semillas para cultivar nuevas variedades de hortalizas y con ellas consiguió vegetales y legumbres frescas que incorporó a la dieta familiar. Este cambio nutricional provocó una clara mejoría en la salud de su hija.

“El año pasado un grupo de mujeres de nuestra comunidad recibimos formación sobre la importancia de los huertos familiares y sobre educación nutricional. Comencé a preparar comidas con verduras para mis cuatro hijos y la salud de mi bebé, que estaba desnutrido y enfermaba continuamente, mejoró rápidamente.”

– Zelesi, 30 años. Lilongüe, Malawi

La vida de Zelesi ha cambiado completamente desde que participa en nuestro programa. Sin embargo, todavía quedan muchísimas personas que siguen sufriendo malnutrición crónica que provoca enfermedades graves o incluso la muerte.

Por eso necesitamos contar con vos. Queremos extender estos proyectos por todos los rincones del país. ¿Te sumás?

Nuestra  misión  no  es  solo  prevenir  la desnutrición, sino dotar a las familias vulnerables de herramientas para que ellas mismas puedan construir su futuro, libre de pobreza. Las donaciones de personas como vos nos ayudan a sembrar esa semilla que crecerá sola en el futuro.

Tu apoyo es muy importante para seguir mejorando la vida de cada vez más personas.

¡Gracias por acompañarnos!